Lila o malva o violeta o magenta o lavanda. Da igual cómo se adjetive con el color de este collar. Es simplemente precioso y sencillo. Con una simple flor puede adornar los escotes más pronunciados de un vestido. Me lo quitó de las manos apenas lo acabé, esa buena amiga, que lo lleva con garbo y gracia cuando se coloca sus vaqueros y su camiseta blanca.


