Quiénes somos

¿Quieres saber más de nosotras?


 


“Nos gusta trabajar con agujas y ganchillos cada ovillo que llega a nuestras manos”



Notamos sensaciones distintas con cada tipo de hilo, esos que nos enredamos entre los dedos, antes de empezar una pieza. En apenas unos segundos, ya sabemos lo que va a salir de ese ovillo, es como si nos susurrara al oído. Y nos ponemos en marcha.

Y en marcha hemos puesto este blog para mostrar lo que hacemos, lo que nos divierte y lo que nos apasiona. Somos dos, y de dos países tan distintos como Kazajistán y España. Pero no somos tan diferentes. Desde pequeñas, hemos visto cómo nuestras abuelas, madres e incluso alguna tía, se enredaban con el ganchillo y el hilo de algodón en aquellos tapetes blancos que después decoraban nuestros salones; o nuestras cocinas, con la bolsa en la que depositábamos el pan recién salido del horno de la esquina. Incluso, se atrevían con la colcha de la cama de matrimonio que guardaron en el baúl pacientemente, hasta que un galán nos llevó al altar.


“¡Cuántas veces hemos merendado escuchando de fondo, el ruido de las agujas cuando chocaban!”


Pero no sólo era el algodón. Los ovillos de lana gorda, lana fina, lana mediana, lana de mil colores eran habituales en nuestras casas. Sobre todo en Kazajistán. El frío y largo invierno obligaba a quedarse en casa, al abrigo de un buen fuego y calefacción alta. Reunidas todas las mujeres de la familia alrededor de una mesa, la conversación se colaba entre punto y punto de ganchillo y entre las agujas largas de tricotar. Hacía -20 grados fuera tras la ventana pero dentro, el calor nos arropaba y la conversación nos distraía.

¡Cuántas veces hemos merendado escuchando de fondo, el ruido de las agujas de tricotar cuando chocaban! Y, ¡cuántas veces hemos terminado las tareas del colegio mientras que nuestras madres contaban los puntos, y nos convencíamos que ella también tenía que concentrarse! Aún recordamos cómo nos tomaban la lección mientras nuestras abuelas hacían ganchillo a la vez que nos miraban de reojo.

Ahora ya no nos toman la lección, somos nosotras las que lo hacemos a nuestros hijos. Una de nosotras es arquitecta y la otra periodista. Una de nosotras, ha cambiado el frío clima de Kazajastán por el del centro de España y la otra hizo lo contrario, pues pasó del suave clima del Mediterráneo al frío del norte de Alemania.


“Pues sí, de dos culturas distintas pero dos mujeres iguales. Somos amigas.”


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45 Primaveras
 

Las Manitas Locas